martes, 26 de mayo de 2009

LA LEYENDA DEL GALLO.

Es típico regresar con el gallo de la suerte. Os contaré su leyenda.
Hace muchos, muchos años, el pánico se instaló entre los habitantes de Barcelos. Había ocurrido un crimen, para el cual no había explicación, ni tampoco sospechoso.
Por esas fechas, apareció un forastero que se decía peregrino, pero dada la ansiedad de las personas fue inmediatamente preso y condenadodo a la horca. Clamando inocencia, pide para hablar con el Juez. Es llevado a la casa del magistrado, donde se realizaba un banquete. El peregrino insistía en su inocencia y, ya desesperado, apunta para un gallo asado que estaba encima de la mesa y dice:
"Es tan verdadera mi inocencia como verdad será que éste gallo cantará cuando yo sea ahorcado."
A pesar de incrédulo, el Juez ordena que nadie toque en el dicho gallo.
Pasadas algunas horas, el peregrino enfrenta la horca y el horror se instala en el pueblo; el gallo asado se levanta de la fuente y canta sin parar. El Juez corre hacia la horca y encuentra al forastero todavía moribundo. Lo retira inmediatamente y todos le piden disculpa.

No hay comentarios: