El pasado lunes 2 del presente mes, a eso de las siete de la tarde salía de hacer unas compras en un Mercadona de Alicante. Iba con mi hijo Miguel Ángel. Metí las bolsas de la compra en el maletero y subí al coche, vi que mi hijo estaba sentado y con el cinturón puesto Seguidmente coloqué el bolso en el asiento del copiloto y me disponía a arrancar el coche cuando un joven me abrió la puerta del copiloto y me substrajo el bolso. No podéis imaginar la rabia que me entró, salí corriendo tras él y pedí ayuda a la gente para que me ayudaran a atraparlo. Dejé a mi hijo que quedó con unas señoras. No conseguí atraparlo porque saltó por un valla alta. Una señora llamó a la policía y a los pocos minutos se personaron allí. Yo tenía tanta rabia dentro que no me salian las palabras. Aproveché para llamar a Pepe y contarle lo sucedido para que viniera. Un policia saltó por la valla y al rato volvió con varios bolsos, uno de ellos era mío. Pero no contenía la cartera con los puñeteros documentos, ni la PDA ni mis gafas de sol. Así que tuvimos que ir a Comisaría para denunciar el hecho. Allí me dijeron que habían encontrado a un sospechoso pero que no llevaba nada encima. En la sección de Investigación formulé mi denuncia y me enseñaraon varias fotos para ver si podía reconocerlo. Luego me hicieron mirar por una ventana entreabierta para verificar si era dicha persona. Creo que estaba casi segura. Posteriormente decidimos volver a casa , pues tras anular las tarjetas había que prepararse para renovar todos los documentos.
Pepe, se quedó un momento por el lugar del suceso y me dijo que echaría algún vistazo por allí. Yo volví a casa con los niños en el coche, eso sí agotada y con mucho enfado y rabia. Al rato llegó Pepe y me entregó la cartera con todos los documentos y el dinero, la PDA y las gafas de sol. Bueno me demostró que es un superespía y que tiene muy buen ojo. No me lo podía creer. Pero, los momentos vividos quedan fijos en el subcosciente y por la noche tuve bastantes pesadillas. He aprendido que nada más entrar al coche hay que accionar los seguros para que las puertas queden bien cerradas y a éstar más atenta a no poner el bolso en el asiento, pero eso implica desconfiar cada vez más de la gente que nos rodea y nos crea cierto temor. Sobre todo dada la crítica situación económica que nos envuelve. Así que ojo con las puertas y con el bolso.
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